|
San Francisco
San Francisco tiene una atmósfera elegante y chic, erigiéndose como una meca de modernidad y tradición, donde sus calles empinadas ofrecen magníficas vistas de la espumosa bahía y de su famoso puente.
Los placeres de San Francisco no son sólo para la población local; los pequeños goces de la vida aquí se ven magnificados: exquisitos alimentos, una vibrante vida nocturna y vistas maravillosas. Observa la niebla llenar el Golden Gate mientras la puesta del sol ilumina las ventanas a través de la bahía, mientras te preparas para salir a conquistar esta ciudad.
En el centro cívico de la ciudad se encuentra un lugar especial, el Hotel Queen Anne. Construido en 1890, es una joya de la arquitectura local y el lugar que elegimos para alojarnos. En este encantador hotel se combina el encanto romántico del pasado con las comodidades de hoy en día, resultando una experiencia única, donde pudimos disfrutar de una amplia y exclusiva habitación amueblada con reliquias de la época victoriana.
Las vistas en San Francisco son tan diversas como su historia. Un buen lugar para descubrir la topografía accidentada y las vistas marinas es la cima de Telegraph Hill, donde está la Coit Tower, un antiguo faro de veleros.
Desde aquí pudimos bajar fácilmente hasta la North Beach, donde Fisherman's Wharf ofrece calles rebosantes de vida y atracciones, entre artistas callejeros, espectáculos de leones marinos y algunos deliciosos platos de mariscos.
Después nos dirigimos al famoso puente Golden Gate, una de las atracciones turísticas más famosas del mundo. Con la altura de un edificio de 65 pisos y 1.280 metros de largo, este puente es la puerta de entrada que da la bienvenida a los visitantes.
¿Y cómo dejar de visitar Chinatown, el famoso barrio chino de San Francisco? Este fascinante barrio cuenta con una población estimada de 100.000 personas, transformándose así en el barrio chino más grande fuera de Asia y creando una mezcla cultural de resultados asombrosos.
Si lo que quieres es vivir una auténtica aventura no tienes más que subirte a uno de los tranvías y dejarte llevar. Este es uno de los paseos en que muchos de los turistas se pierden, ya que al subirse no saben a dónde van. Tranquilo; solo relájate y disfruta de un viaje nostálgico. Luego algún taxista te regresará al hotel.
En la intersección de las calles Haight y Ashbury encontrarás el barrio bohemio, que se hizo famoso por ser el epicentro de la cultura hippie de finales de la década de 1960. Hoy en día sigue siendo una parte notable y atrayente de la ciudad, poblada con empresas independientes y restaurantes.
Para los amantes del aire libre el Golden Gate Park, más grande que el Central Park de Nueva York, es un escape del bullicio de la ciudad. Entre sus numerosos jardines, monumentos y exposiciones, incluso puedes encontrar vagando algunos bisontes!
El punto fuerte de la cocina de San Francisco es la diversidad de sus influencias, que se extienden desde Europa hasta Asia. Si buscas probar la cocina regional, te recomiendo el restaurante Boulevard, en 1 Mission Street, Soma. En un edificio restaurado de 1889 y decorado estilo Belle Epoque, pude degustar una de las cocinas más coherentes y creativas de la ciudad.
La vida nocturna de esta ciudad es tan diversa como ella misma, y cada uno de los clubes, salones y bares tienen diferentes atmósferas, según el barrio. Para aquellos que gustan de lugares tranquilos, sin multitudes, encontrarán los mejores sitios en la Union Street, en la zona de la Marina.
Los más bohemios encontrarán su estilo en el barrio Misión, mientras que los sitios de Tendernob y Haight gustan a todos, ya que tienen propuestas variadas con clubes nocturnos, bares, lounges y espectáculos de música en vivo.
|